02 septiembre 2011
Cuando se hace de noche en pleno día
Uno de esos días de descanso se dió un fenómeno meteorologico que me sorprendió no por el hecho en sí , sino por su velocidad.
En pocos minutos todo era oscuro, cuando la luz debería de hacerse presente. Se avalanzó un nubarrón tal que abrazaba la ciudad pudorosamente. Lo cubría todo y estremecía. Esto ocurrió en los primeros días de Agosto en pleno mediodía de Buenos Aires, Capital Federal.
Como se ve en la imágenes en pleno mediodía la ciudad mostraba sus luces de noche. El temporal no fué tanto como el que se suponía que avecinaba.
La velocidad con la que estas nubes taparon los rayos del sol fue abismal como también lo fue cuando lo hicieron al desaparecer.
Mientras contemplaba lo que sucedía algunas otras imágenes aparecían en mi cabeza: imaginaba cuando las ciudades de noche se hacían de día por el resplandor de las bombas que caen vertiginosamente sobre las casas, vislumbraba ese humo denso de los incendios que provocaba y me detenía en las caras desconocidas de aquellas personas que como yo simplemente se detenían en el tiempo intentando juntar fuerzas para rendirnos ante el escenario y darnos cuenta que el tiempo corre igual para todos, pero que sólo unos pocos -como nuestra madre naturaleza- son capaces de detenerlo y de una ráfaga borrar lo que se ha construído a través de él, para que otros cuantos recorran los lapsos de nuestra vida eternamente, mientras la excusa de que volverá la luz nos hará que nos olvidemos del temporal.
Texto: A.J.M.
Imágenes: Tomada de la red si su autor no desea compartir su imagen será removida.
Etiquetas:
Imágenes
Medio ambiente
Notas
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Es interesante reflexionar de vez en cuando sobre lo insignificantes que somos ante la fuerza de la naturaleza para disfrutar al máximo este tiempo que tenemos y que nunca sabemos cuanto puede durar.
ResponderSuprimirUn beso.
@A.K.E.
ResponderSuprimirTambién pensar que muchos ambientes los creamos nosotros y al ver imágenes como estas que poco tiene que ver con las guerras, que similare son a la vista.
Abrazo grande.
me gusta como has relacionado las ideas en el texto. Cierto, que un cielo gris y luces que relampaguean pueden ser a causa de la naturaleza... o de la naturaleza humana...
ResponderSuprimirSomos insignificantes sí, y por eso mismo, cualquier acción que generemos en nuestro hábitat planetario puede tener una acción fatal para la supervivencia de nuestra especie (y también con otras especies con las que coexistimos). Tengo clarísimo que los humanos no duraremos in eternum.
Me viene a la mente la frase de un indio sioux (creo) que dice más o menos: después de que el último árbol sea destruido, después de que el último pez haya sido pescado, después de que el último río haya sido envenenado... entonces nos daremos cuenta de que el dinero no se puede comer.
Un abrazo soleado,
:-)
"la excusa de que volverá la luz"...nos alimentan con promesas, para que no pensemos.
ResponderSuprimirGracias Adrian, por mostrarnos y enseñarnos esa experiencia. Abarzo.Jabo
ResponderSuprimir¡Hola Adrian!
ResponderSuprimirEfectivamente, no queremos ver, que realmente somos insignificantes, que la natura como tal es el todo.
Se nos olvida.
Somos prepotentes y así nos va.
Saludos de J.M. Ojeda.
P.D. Buen fin de semana.
Ahora pretendemos tenerlo todo controlado y se nos olvida lo pequeños e impotentes que somos cuando nos comparamos con la naturaleza.
ResponderSuprimirUn abrazo Adrián
Una prueba más de que no solo los eclipses de sol nos dejan a oscuras, sino que también muchas circunstancias cotidianas pueden eclipsar nuestras vidas.
ResponderSuprimirUn saludo.
Impresionante espectáculo y profunda reflexión nos dejas...
ResponderSuprimirun abrazo y buen finde
@Marina
ResponderSuprimirSi la frase es impecable, dice muchísimo. Concuerdo con tus palabras Marina, un abrazo.
@mariajesusparadela
ResponderSuprimirEs la forma de dar a entender que todo pasará, que lo que ocurrió, ya ha pasado...
Buen finde.
@Jabo
ResponderSuprimirPara eso estamos para debatir y pensar un rato, Abrazo.
@J.M. Ojeda
ResponderSuprimirLa ceguera consciente y la impuesta es muy poderosa. Un abrazo.
@Canoso
ResponderSuprimirSí y también que pequeños somos cuando lo acontecido fué creado por nosotros.
Un abrazo.
@Dean
ResponderSuprimirExacto Dean, %100 de acuerdo con vos.
Un abrazo.
@MariluzGH
ResponderSuprimirSí cuando ví todo oscuro en pleno mediodía no se si hubiera podido evitar imaginar una situación así.
Un abrazo.
Y sabes como vecinos que somos cuando pasa ahí tambien pasa aqui es algo que sorprende y tambíen tiene su parte disfrutable,abrazos
ResponderSuprimirA mi me ocurrió un caso parecido En Tizi Ouzou ,pero esta vez era una nube de polvo rojo que durante unos minutos no nos dejo ver nada, sólo vi que la gente se guarecía en los portales corriendo como posesos la tierra roja se nos metió hasta en los higadillos.
ResponderSuprimirSon caprichos de la naturaleza que por desgracia puede hacer todo lo que le parezca y nosotros sin poder evitarlo.
Saludos
Fenómenos como ese no ocurren a diario, debió de ser muy impresionante. No me extraña que se haya disparado tu imaginación. He visto el video de you tube, y desde luego, es extraordinario.
ResponderSuprimirBesos!
Tardé bastante en darme cuenta como comentar Nos haces pensar desde la entrada. Las tormentas y maravillas del cielo las vemos a menudo aqui en Miami El tropico siempre ardiendo te dejo un abrazo especial
ResponderSuprimirYo estaba en la calle ese día y a esa hora...daba miedo, uno se siente indefenso y pequeño ante esas cosas, lástima que cuando la tormenta pasa nos olvidamos de esa pequeñez y volvemos a la idiota omnipotencia, esa que nos está llevando a la ruina planetaria
ResponderSuprimirUn abrazo, Adrián, y gracias por compartir
¡La fuerza de la Naturaleza! nunca llegaremos a medirla totalmente, Adrián, siempre nos sorprende frente a los cálculos. Ay, Buenos Aires, que brille el sol arriba, porque para "nubarrones" suficientes con los de la política.
ResponderSuprimirUn abrazo, amigo.
@Fiaris
ResponderSuprimirSí es verdad también dentro de lo desconocido y el asombro también existe el descubrimiento de una nueva belleza, abrazos vecina!
@Jose
ResponderSuprimirHace poco había ocurrido un acontecimiento como el que contás en Phoenix y realmente increíble.
Sí son caprichos que nos ponen en su lugar.
Un abrazo.
@Volarela
ResponderSuprimirSorprende y enseguida te pone en su lugar, si yo creo que al sentirte tan pequeño te pones a reflexionar.
Abrazos.
@RECOMENZAR
ResponderSuprimirSí imagino que a los amantes de las letras como vos, esto conmueve seguramente en unos versos maravilloso. Te confieso que he estado modificando las formas de comentar en el sitio a través de algunos comentarios tuyos y otras personas más =).
Abrazos.
@María R.
ResponderSuprimirExacto, por eso decía: "Con la excusa de que saldrá la luz, nuevamente el olvido aparece."
Así funciona.
Un abrazo , un placer leerte.
@Millz
ResponderSuprimirSí ahí están en temporal constante provocando que la ciudadanía soporte.
Abrazo y buena semana.