19 octubre 2011
La metrópoli de la incertidumbre
Inundadas las calles de dudas, los ciudadanos versátiles dedicaban todo el tiempo del mundo en decidir si ir hacia la izquierda o ir hacia la derecha, adelante o hacia atrás. Muchos seguían a la manada, otros su intuición. Lo cierto es que todo era lento, se olfateaba poco seguro y la confianza en las decisiones era un total lujo. Todo se consultaba por temor a decidir lo incorrecto. Los ciudadanos sabios, filósofos, intelectuales, psicólogos, sociólogos eran buscados por todas partes como dioses en busca de la respuesta sagrada. Hartados de dar las mismas respuestas cada vez más eruditos decidían enmdendarse o directamente se retiraban a sitios remotos donde nadie podía asesorarse sobre absolutamente nada. Pues era mucho más fácil ser un ciudadano común y corriente que todo lo inquiría. Todo estaba anegado y confuso, era un tsunami de indecisiones, por lo que la transformación en zombies titubeantes se aceleraba. Ya no se sabía ni siquiera lo que era moral, ético, honesto, decoroso, honrado, decente, íntegro, recto, puro. Estaban desapareciendo los sentidos de moralidad, ética, deontología, honestidad, honradez y justicia.
Oportunidad única para quien despliegue credulidad en sus determinaciones, sería capaz de convencer inclusive en la mentira ante tanta barahúnda.
Finalmente comienzan a asomar los primeros competidores, reflejaban ilusión y optimismo. Los zombies husmeaban ansiosos y los ciudadanos doctos lo notaban a la distancia, incómodos. Por lo que comenzaron a retornar, tocados en su consciencia, y las pocas veces que intentaban tener la palabra eran ignorados. Ahora eran zombies sordos.
Las calles ya no eran un mar de dudas, ahora eran seguras y animadas y los altavoces se distribuían en todos los rincones, activados, lanzando sus contínuas falacias agradables simulando ser los guías de la incertidumbre, mientras los infundiosos oportunistas jugaban a los dados.
Texto: Adrián. J. Messina
Imagen: Tomada de la red si su autor no desea compartir su imagen será removida.
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Cuentos
Reflexiones
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Adrián,hiciste una buena crítica de la sociedad.Camina confundida,sin valores,sin voluntad y sin vocación.La humanidad busca su camino y su destino y para ello consulta a los entendidos.De pronto surgen elecciones,personas que predican doctrinas de todo tipo y los ciudadanos cargan la mente de ideas y programas,se dejan llevar.
ResponderSuprimirOjalá el hombre comience a despertar,reflexine sobre su espíritu,sus valores y su destino.Ojalá comencemos a ver la luz de un mundo más seguro y humano.
Mi felicitación y mi abrazo inmenso,amigo.
M.Jesús
Las eternas cuestiones de la humanidad, un reducido número de pensantes y una gran masa que se mueve por inercia, fácilmente manejable, manipulable hasta en sus más mínimos gustos.
ResponderSuprimirUn saludo.
¿Sabes? muchas veces he pensado en lo mismo, sobre todo, cuando voy entre la masa que se mueve cabizbaja al andén del metro, como verdaderos autómatas.
ResponderSuprimiry los que tienen la responsabilidad de dirigir a la "masa", privilegian sus egoísmos e intereses personales y les importa un ¡carajo! el bien común...
Besitos en el alma
Scarlet2807
Buen retrato de nuestra sociedad.
ResponderSuprimirEs que es fácil dejarse llevar.
ResponderSuprimirEXCELENTE!! A VECES CREO QUE NO ES MUY DIFÍCIL SER PROFETA.
ResponderSuprimirUN ABRAZO
"cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia"... verdad, Adrián?
ResponderSuprimirun abrazo fuerte!!
Si llevas gran razón aún seguimos confusos y mucho en esta sociedad,no nos podemos creer lo que nos quieren a bombo y platillo vender.¿Entonces en que creemos? La verdad no lo sé.
ResponderSuprimirPerfecto análisis amigo.
Saludos
Todos como ovejas en el rebaño...
ResponderSuprimirUn abrazo.
Hola Adrián
ResponderSuprimirDescribes con gran detalle cómo vivimos, cómo está esta sociedad, que no se involucra, que le cuesta comprometerse y sobre todo, quiere que se le den la cosas hechas y fáciles. Pensar cuesta mucho y tomar decisiones aún más.
Tenemos lo que nos merecemos, o tal vez, nos corresponda alzar la voz discretamente cada uno en su lugar, en su trabajo, en su familia, en su entorno y poder expresar claramente lo que queremos y ponernos en marcha.
Bonita entrada. Muy interesante y hace reflexionar. Me gusta.
Besotes.
Me encantó el texto, Adrián; porque considero que jamás pasará de moda. Es, fue y será universal.Un abrazo, amigo.
ResponderSuprimirNo se bien que opinar. La verdad que no se si estoy de acuerdo o no con tu escrito Adrián. Es decir, me gusta, pero creo que no estoy de acuerdo con todo, bah! me parece, quizás sea error de interpretación mia o tal vez no... No lo se... =P
ResponderSuprimirAhora, un poco más en serio, me gustó de verdad. Creo que a fin de cuentas es todo un ruin juego de poder. La verdad está en juego en cada lucha de poder. Desde los medios masivos a un puntero de barrio, no se salva nadie. No hay malos ni buenos, ya se mezcló todo hace rato. Debido en gran parte a la pasiva mirada zombie.
Sin embargo, yo, (pesimista como soy, sabrás) le hubiera dado otro final. Creo que esa historia va queriendo tener final feliz, hoy. No digo que lo consiga(mos), ni mucho menos. Pero creo que hay un intento por hacerlo.
Un abrazo!
Pues si.
ResponderSuprimirAlgo parecido está ocurriendo.
Muy bueno.
Saludos.
Buenas reflexiones Adrian, esta sociedad actual necesita cambios.
ResponderSuprimirque tengas un feliz fin de semana.
un abrazo.
@MAJECARMU
ResponderSuprimirEn la confusión las masas son dóciles y ese es nuestro peor defecto como raza, un ser humano dominado vende su moral por nada.
Abrazos.
@Dean
ResponderSuprimirSólo queda una masa de zombies cuando la razón se retira de la metrópoli.
Un abrazo.
@Scarlet2807
ResponderSuprimirLo veo acrecentarse día a día, inclusive se pueden ver a los zombies con sus mp3 inamovibles con la misma convicción con la que un gobernantes piensa en su gobernados.
Besos.
@susana
ResponderSuprimirMuchas gracias Susana por prestar tu mirada.
@mariajesusparadela
ResponderSuprimirY más cuando no se tiene ganas de pensar, ¿verdad?
@RELTIH
ResponderSuprimirJaja, sí adhiero tu pensamiento!
@Phausca
ResponderSuprimirAsí es , creo que es el único ejemplo en el que creería en la mucha casualidad!
@Jose
ResponderSuprimirCuando no se quiere pensar y sólo se deja llevar, no existe ningún tipo de creencia, ni tampoco ninguna moral y ética.
Un abrazo grande, mi amigo.
@El dinosaurio
ResponderSuprimirSe vuelve a lo primitivo, Dino.
@Maria Eugenia - Vida y Muerte
ResponderSuprimirLa inacción, la docilidad, es realmente lo más peligroso de nuestra humanidad. Coincido con vos.
Un abrazo y gracias.
@Mariela Marianetti
ResponderSuprimirGracias Mariela, esperemos que sí cambie esta inacción y falta de compromiso total.
Abrazo grande.
@Memiliano
ResponderSuprimirJaja, dudé que sea tan dócil =).
Sí así es, en ese juego de poder la sociedad confundida siente que no es parte de ella y no entiende el rol que le toca a cada uno que la integra, esta mirada zombie es la que no se involucra y se deja llevar simplemente por las reglas del juego.
No sé si es muy optimista ese final, a decir verdad todo queda igual.
Abrazo!
@TORO SALVAJE
ResponderSuprimirDemasiada casualidad con el reflejo de la realidad, leerlo nos hace un poco ajenos incluso. Que dóciles somos.
Un abrazo.
@Ricardo Miñana
ResponderSuprimirNecesitamos involucrarnos,ser parte, algo de esto muestra pero aún estamos muy zombies.
Un abrazo.
Querido amigo, esta breve visita es para decirte que ya estoy en casa, ordenando mis rincones, y que el lunes o martes pienso estar organizada. Gracias por tu fiel compañía. Tu retrato, no puede ser más cabal. Un abrazo, Adrián.
ResponderSuprimirExactamente así es. Mucho me temo que la anestesia vaya surtiendo efecto...
ResponderSuprimirUn buen texto, Adrián.
Besos.