Panorámica del observador.: La metrópoli de la incertidumbre

Hola, Bienvenido a Panorámica Del Observador!

Puedes seguirnos en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a nuestro blog!

Recibe en tu correo las últimas noticias del blog. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.
Feedburner

    ¿Me recomiendas?

Cargando...

19 octubre 2011

La metrópoli de la incertidumbre

Incertidumbre

Inundadas las calles de dudas, los ciudadanos versátiles dedicaban todo el tiempo del mundo en decidir si ir hacia la izquierda o ir hacia la derecha, adelante o hacia atrás. Muchos seguían a la manada, otros su intuición. Lo cierto es que todo era lento, se olfateaba poco seguro y la confianza en las decisiones era un total lujo. Todo se consultaba por temor a decidir lo incorrecto. Los ciudadanos sabios, filósofos, intelectuales, psicólogos, sociólogos eran buscados por todas partes como dioses en busca de la respuesta sagrada. Hartados de dar las mismas respuestas cada vez más eruditos decidían enmdendarse o directamente se retiraban a sitios remotos donde nadie podía asesorarse sobre absolutamente nada. Pues era mucho más fácil ser un ciudadano común y corriente que todo lo inquiría. Todo estaba anegado y confuso, era un tsunami de indecisiones, por lo que la transformación en zombies titubeantes se aceleraba. Ya no se sabía ni siquiera lo que era moral, ético, honesto, decoroso, honrado, decente, íntegro, recto, puro. Estaban desapareciendo los sentidos de moralidad, ética, deontología, honestidad, honradez y justicia.
Oportunidad única para quien despliegue credulidad en sus determinaciones, sería capaz de convencer inclusive en la mentira ante tanta barahúnda.
Finalmente comienzan a asomar los primeros competidores, reflejaban ilusión y optimismo. Los zombies husmeaban ansiosos y los ciudadanos doctos lo notaban a la distancia, incómodos. Por lo que comenzaron a retornar, tocados en su consciencia, y las pocas veces que intentaban tener la palabra eran ignorados. Ahora eran zombies sordos.
Las calles ya no eran un mar de dudas, ahora eran seguras y animadas y los altavoces se distribuían en todos los rincones, activados, lanzando sus contínuas falacias agradables simulando ser los guías de la incertidumbre, mientras los infundiosos oportunistas jugaban a los dados.


Texto: Adrián. J. Messina
Imagen: Tomada de la red si su autor no desea compartir su imagen será removida.

30 comentarios:

  1. Adrián,hiciste una buena crítica de la sociedad.Camina confundida,sin valores,sin voluntad y sin vocación.La humanidad busca su camino y su destino y para ello consulta a los entendidos.De pronto surgen elecciones,personas que predican doctrinas de todo tipo y los ciudadanos cargan la mente de ideas y programas,se dejan llevar.
    Ojalá el hombre comience a despertar,reflexine sobre su espíritu,sus valores y su destino.Ojalá comencemos a ver la luz de un mundo más seguro y humano.
    Mi felicitación y mi abrazo inmenso,amigo.
    M.Jesús

    ResponderSuprimir
  2. Las eternas cuestiones de la humanidad, un reducido número de pensantes y una gran masa que se mueve por inercia, fácilmente manejable, manipulable hasta en sus más mínimos gustos.
    Un saludo.

    ResponderSuprimir
  3. ¿Sabes? muchas veces he pensado en lo mismo, sobre todo, cuando voy entre la masa que se mueve cabizbaja al andén del metro, como verdaderos autómatas.
    y los que tienen la responsabilidad de dirigir a la "masa", privilegian sus egoísmos e intereses personales y les importa un ¡carajo! el bien común...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

    ResponderSuprimir
  4. EXCELENTE!! A VECES CREO QUE NO ES MUY DIFÍCIL SER PROFETA.
    UN ABRAZO

    ResponderSuprimir
  5. "cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia"... verdad, Adrián?

    un abrazo fuerte!!

    ResponderSuprimir
  6. Si llevas gran razón aún seguimos confusos y mucho en esta sociedad,no nos podemos creer lo que nos quieren a bombo y platillo vender.¿Entonces en que creemos? La verdad no lo sé.

    Perfecto análisis amigo.

    Saludos

    ResponderSuprimir
  7. Todos como ovejas en el rebaño...

    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  8. Hola Adrián

    Describes con gran detalle cómo vivimos, cómo está esta sociedad, que no se involucra, que le cuesta comprometerse y sobre todo, quiere que se le den la cosas hechas y fáciles. Pensar cuesta mucho y tomar decisiones aún más.

    Tenemos lo que nos merecemos, o tal vez, nos corresponda alzar la voz discretamente cada uno en su lugar, en su trabajo, en su familia, en su entorno y poder expresar claramente lo que queremos y ponernos en marcha.

    Bonita entrada. Muy interesante y hace reflexionar. Me gusta.

    Besotes.

    ResponderSuprimir
  9. Me encantó el texto, Adrián; porque considero que jamás pasará de moda. Es, fue y será universal.Un abrazo, amigo.

    ResponderSuprimir
  10. No se bien que opinar. La verdad que no se si estoy de acuerdo o no con tu escrito Adrián. Es decir, me gusta, pero creo que no estoy de acuerdo con todo, bah! me parece, quizás sea error de interpretación mia o tal vez no... No lo se... =P

    Ahora, un poco más en serio, me gustó de verdad. Creo que a fin de cuentas es todo un ruin juego de poder. La verdad está en juego en cada lucha de poder. Desde los medios masivos a un puntero de barrio, no se salva nadie. No hay malos ni buenos, ya se mezcló todo hace rato. Debido en gran parte a la pasiva mirada zombie.

    Sin embargo, yo, (pesimista como soy, sabrás) le hubiera dado otro final. Creo que esa historia va queriendo tener final feliz, hoy. No digo que lo consiga(mos), ni mucho menos. Pero creo que hay un intento por hacerlo.

    Un abrazo!

    ResponderSuprimir
  11. Pues si.
    Algo parecido está ocurriendo.
    Muy bueno.

    Saludos.

    ResponderSuprimir
  12. Buenas reflexiones Adrian, esta sociedad actual necesita cambios.
    que tengas un feliz fin de semana.
    un abrazo.

    ResponderSuprimir
  13. @MAJECARMU
    En la confusión las masas son dóciles y ese es nuestro peor defecto como raza, un ser humano dominado vende su moral por nada.

    Abrazos.

    ResponderSuprimir
  14. @Dean
    Sólo queda una masa de zombies cuando la razón se retira de la metrópoli.

    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  15. @Scarlet2807
    Lo veo acrecentarse día a día, inclusive se pueden ver a los zombies con sus mp3 inamovibles con la misma convicción con la que un gobernantes piensa en su gobernados.

    Besos.

    ResponderSuprimir
  16. @Phausca
    Así es , creo que es el único ejemplo en el que creería en la mucha casualidad!

    ResponderSuprimir
  17. @Jose
    Cuando no se quiere pensar y sólo se deja llevar, no existe ningún tipo de creencia, ni tampoco ninguna moral y ética.

    Un abrazo grande, mi amigo.

    ResponderSuprimir
  18. @Maria Eugenia - Vida y Muerte
    La inacción, la docilidad, es realmente lo más peligroso de nuestra humanidad. Coincido con vos.

    Un abrazo y gracias.

    ResponderSuprimir
  19. @Mariela Marianetti
    Gracias Mariela, esperemos que sí cambie esta inacción y falta de compromiso total.

    Abrazo grande.

    ResponderSuprimir
  20. @Memiliano
    Jaja, dudé que sea tan dócil =).

    Sí así es, en ese juego de poder la sociedad confundida siente que no es parte de ella y no entiende el rol que le toca a cada uno que la integra, esta mirada zombie es la que no se involucra y se deja llevar simplemente por las reglas del juego.

    No sé si es muy optimista ese final, a decir verdad todo queda igual.

    Abrazo!

    ResponderSuprimir
  21. @TORO SALVAJE
    Demasiada casualidad con el reflejo de la realidad, leerlo nos hace un poco ajenos incluso. Que dóciles somos.

    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  22. @Ricardo Miñana
    Necesitamos involucrarnos,ser parte, algo de esto muestra pero aún estamos muy zombies.

    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  23. Querido amigo, esta breve visita es para decirte que ya estoy en casa, ordenando mis rincones, y que el lunes o martes pienso estar organizada. Gracias por tu fiel compañía. Tu retrato, no puede ser más cabal. Un abrazo, Adrián.

    ResponderSuprimir
  24. Exactamente así es. Mucho me temo que la anestesia vaya surtiendo efecto...
    Un buen texto, Adrián.
    Besos.

    ResponderSuprimir

 
Blog diseñado por Adrián J. Messina | Panorámica del Observador 2009-2012 | Política de privacidad | Aviso legal | Licencia Creative Commons
¿Me recomiendas?