La labor de la ciencia, creo yo, está radicada en el poder organizar una serie de conocimientos estructurados y darles forma de tal manera que todo encaje y tenga una explicación mediante el conocimiento y la observación de patrones regulares, de razonamientos, a partir de los cuales se generen preguntas, se construyan hipótesis, se deduzcan principios y se generen leyes en esquemas metódicamente organizados. Sucede que en la labor de razonamiento y explicación, a la manera científica, suelen darse resultados un tanto indefinidos o con acierto generalizado.
Si observamos el contacto de la ciencia con Ivo un niño argentino de 7 años de edad aquejado por una grave enfermedad cerebral que obtuvo a las 23 horas de vida tras ataques cardíacos a la que los médicos le diagnosticaron parálisis permanente.
Cierto y certero, pero esa fue toda la respuesta que tuvo su padre en su búsqueda incansable de una mejor calidad de vida para su hijo.
Insatisfecho con lo que obtuvo de la ciencia, aparece el amor de un padre hacia su hijo y movió montañas. Decidido a demostrar que estaban equivocados utilizó el taller en el que repara automóviles para darle una nueva utilidad y crear una máquina que ayudaría a su hijo: Un andador que ha conseguido que su hijo camine.
(Lamento la publicidad del video)
Tal es así que viendo los resultados la máquina está disponible y a disposición de los niños que posean los mismos problemas. Una lucha que muchos creen imposible y que le ha dado a un padre la mejor recompensa de su vida.Imágenes: tomada de la red si su autor no desea compartir su imagen será removida.
Referencias. La vanguardia.















Que bella entrada, ¡preciosa!
ResponderSuprimirY no hace otra cosa que confirmar lo que todos sabemos, ¡¡¡El amor, todo lo puede!!!
Besitos en el alma
Scarlet2807
La ciencia con sus descubrimientos unida al amor como fuerza motora, es capaz de hacer milagros como el que hoy nos presentas.
ResponderSuprimirMotivos por los que vale la pena vivir.
Un beso.
Hola Adrián: Muy interesante tu entrada, optimista, reveladora. El amor mueve montañas, realmente. Me enorgullece ese padre compatriota. Te visito y te dejo un beso.Es, además, mi intención comentarte que al fin he concluido mi labor de fusión. Ya está en la Blogósfera Escribiendo. . . (http://zmescribiendo.blogspot.com) Te estaré esperando para compartir mis escritos. Gracias
ResponderSuprimirZ Millz M
Dos elementos esenciales e imprescindibles, la ciencia y el amor, se juntan y pueden lograr los milagros que muchos -erróneamente- atribuirian a los dioses.
ResponderSuprimirUn saludo.
MUY, MUY CONMOVEDOR Y HERMOSA MUESTRAS DE AMOR. MUCHAS GRACIAS POR COMPARTIRNOS ESTE POST.
ResponderSuprimirUN ABRAZO
Hermoso post, Adrián!!
ResponderSuprimirLa ciencia es importantísima, pero el amor es imprescindible ante casos como este.
Gracias por compartir.
Un beso grande para vos.
Lau.
Una de las más grandes entradas por lo que entraña, el saber luchar contra los elementos, y con fe y amor se pueden mover montañas y llenar los cuerpos de ilusiones y grandes sentimientos.
ResponderSuprimirSaludos
Hola mi querido Adrián!!!sabés muy bien que estoy retirada de los medios.....peeeero no puedo dejar de comentar en este artículo tan sentido.
ResponderSuprimir¿Sabés?,ví en la tele el reportaje que le hicieron a este"PAPÁ",y fué tan grande lo que sentí,que en este momento tampoco tengo palabras para expresarlo......solo llanto de alegría,de emoción,de felicidad,de saber que se puede,y que ni la ciencia ni nadie tiene la última palabra.....que solo "los hechos la tienen";estos tipos de amor me conmueven hasta el tuétano!!!!!!!
Gracias por volcarlo con tanto afecto....y..........nuevamente muchas gracias!!!!
Abrazos de día sábado!!!!
Ambar...
Donde no llega la ciencia, sin duda laguna llega le amor de un padre...
ResponderSuprimirEso como en esta historia preciosa tuya ADRIÁN, es y será el motor que mueve y moverá este mundo... mientras que queden padres que quieran a sus hijos, tendremos esperanza. Si además son tan geniales y generosos como este que nos has presentado... el mundo estará a salvo... ¡¡a mi me gusta pensar esto!! ¿sabes?:-)
Un beso aún más grande que los otros... para que te dure mientras vuelvo:-)
Muy feliz semana ADRIÁN.
Adrián,tu post como siempre nos impresiona y emociona...El amor es la mayor energía,que existe.La luz del sol es reflejo del amor del Creador...La naturaleza nos muestra la belleza del amor de mil maneras...Y he aquí el amor al servicio de la evolución científica...El MILAGRO DEL AMOR,ADRIÁN...!
ResponderSuprimirPor eso,cuando lanzamos los mejores pensamientos y sentimientos al universo,movemos el mundo y lo que haga falta,amigo...!!
Mi gratitud por tu visita,muy grata siempre.
Mi felicitación y mi abrazo por esa grandeza interior,que intuyo.
M.Jesús
@Scarlet2807
ResponderSuprimirEn estas acciones la ciencia no puede competir, no las entiende y no las entenderá.
Un abrazo.
@A.K.E.
ResponderSuprimirLos hijos son el motor necesario, sólo eso, el amor nace por ellos y la ciencia es sólo un motor que puede ayudar.
Beso.
@Z Millz M
ResponderSuprimirGracias estimada amiga, por supuesto que estaré visitando tu nueva casa.
Abrazo.
@Dean
ResponderSuprimirSí, es cierto. No había atribudío también el factor religioso.
Un abrazo.
@ReltiH ReltiH
ResponderSuprimirPara sentir, para vivir, para revindicarnos ante la ciencia y el razonamiento abstracto.
Otro abrazo.
@Laura de Bife
ResponderSuprimirAsí es, la ciencia es una herramienta, no puede competir con la religión, nunca podrá explicar las acciones que nacen del amor. Siempre quedará en offside =)
@Jose
ResponderSuprimirEs así, las respuestas de la ciencia no siempre sirven, no siempre llenan, no no da lo que realmente necesitamos. Demasiado frío para el amor de un padre por su hijo.
Abrazo.
@Ambar
ResponderSuprimirSí también la había leído hace tiempo y me había quedado con ganas de escribir al respecto. Sentí una necesidad tácita de escribir al respecto.
Abrazos.
@Ambar
ResponderSuprimirSí también la había leído hace tiempo y me había quedado con ganas de escribir al respecto. Sentí una necesidad tácita de escribir al respecto.
Abrazos.
@María
ResponderSuprimirComparto plenamente con vos. Así es, nada puede entender y ni explicar lo que el amor de un padre hacia un hijo puede lograr. Esa una fuerza inentendible, sanadora y contagia.
Por supuesto que durará.
Besos recíprocopos.
@MAJECARMU
ResponderSuprimirGracias María Jesús, me gusta leerte hasta cuando comentas, la buena energía que emanas.
Te mando un abrazo grande.
Hola Adrián
ResponderSuprimirYa lo creo que el amor mueve montañas. El amor de ese padre ha hecho posible lo que no ha conseguido la ciencia médica.
Enhorabuena a los dos. Es una historia muy bonita de lucha, confianza y amor.
Besotes.
@Maria Eugenia - Vida y Muerte
ResponderSuprimirAsí es María Eugenia, la ciencia tendría que ser un suplemento para acompañar este tipo de acciones y no simplemente un diario que informa y titula lo que suponemos.
Un abrazo.
Lo inadmisible es tirar la toalla.
ResponderSuprimirEso es algo que no debemos permitir, ni con los que amamos ni con nosotros mismos.
Un ejemplo de lucha
Abrazos
El amor es la fuerza más inmensa que podemos encontrar. Nos impulsa y nos guía, nos mejora y por supuesto da lugar a milagros, mayores o menores, pero milagros.
ResponderSuprimirEste padre, mejorando la vida de su hijo, dió lugar a uno, sin duda.
El amor y la positividad lo pueden todo.
Linda y ejemplar entrada, Adrián.
Un abrazo grande.
Qué gran noticia. Eso demuestra que todavía todo es posible.
ResponderSuprimir¡Qué maravilla! Me hizo acordar a la historia de Lorenzo, el chiquito italiano.
ResponderSuprimirBellísima entrada, un rayo de luz.
Gracias Adrián, un abrazo
Que buena noticia.
ResponderSuprimirMuy bien eh...
Saludos.
¡Hola!
ResponderSuprimirAmigo mio, las estructuraciones, razonadas parten siempre de la necesidad, por ello dicen. dame un punto de apoyo y moveré el mundo... Probablemente pudiera ser así.
La ciencia y la política tienen ese quebranto esa incertesa natural, solo superada por aquel que realmente quiere ser.
Ya tuve noticias de tema, y naturalmente me alegro de que ese padre encontrara lo que buscaba, quizas paso a paso sea el alivio de otras personas.
Saludos de J.M. Ojeda.
Una maravilla que demuestra que pocas cosas hay más grandes que el amor de un padre por su hijo.
ResponderSuprimirUn abrazo, una historia conmovedora.
@TriniReina
ResponderSuprimirA veces la ciencia tienta para tirar la toalla, ¿verdad?
Abrazos.
@7letras
ResponderSuprimirSin lugar a dudas un ejemplo de la fuerza del amor, todo lo pudo y lo puede y no sólo eso sino que le dió un empujoncito a la ciencia también.
Besos.
@susana
ResponderSuprimirAnte todos los pronósticos el amor el inesperado y relevador.
@María R.
ResponderSuprimirNo la conozco esa historia me gustaría conocerla por supuesto.
@TORO SALVAJE
ResponderSuprimirUna noticia inesperada para la ciencia y los pronósticos.
@J.M. Ojeda
ResponderSuprimirComparto plenamente tu razonamiento, sucede que es un caso difícil para aceptar pronósticos...
Un abrazo.
@Canoso
ResponderSuprimirSí realmente el logro ha sido extraordinario, y solidario.
Un abrazo.