Nubes densas y grises abrazan a los edificios con aquel pesado cielo, que acompañan temperaturas bajo cero, calles vacías, sucias y desamparadas con una atmósfera irrespirable. A pesar de que parezca metafórico y hasta tristemente poético, esto es una realidad y existe: el lugar se llama Norilsk en el corazón de Siberia, al norte de Rusia. Según la última información adquirida del censo del año del 2008, la habitan 230.000 personas y ha sido clasificada como una de las 10 ciudades más contaminadas del mundo.
Esta ciudad fué nombrada fué fundada en 1920 y 1953 fué nombrada como tal, cuando la ampliaron para formar parte de un complejo minero metalúrgico que pertenció a la ex URSS, tal es así que allí fueron trasladados miles de esclavos.
(Click para ampliar)
La atmósfera recibe año tras año unos cuatro millones de toneladas de cobre, niquel, plomo y arsénico. Es por esto que la lluvia ácida permite que no exista un sólo arbol en 48 kilometros.
No sólo la contaminación es algo terrorífico, como si esto fuera poco, que para colmo vivir allí es carísimo, demasiado alto para la empobrecida sociedad.
La nieve es negra, la temperatura alcanza los 50 grados bajo cero e intesos viento, el aire huele a azufre.
Lógicamente la esperanza de vida es de 46 años...
Es increíble que a veces uno tenga la sensación de vivir en este lugar y cuando la inspiración llega en profundidad como para crear una poesía, volver a leer lo que he escrito el 29 de Junio del 2010, me sorprende ver la coincidencia en los versos y la imagen de esta ciudad, esta poesía se llama Paisaje gris.
¿Cómo es posible que un gobierno de un país, ni siquiera similar, pueda transmitir la sensación a la sociedad de vivir en esta ciudad?.
Recomiendo visitar la página de Aleksandra Grishina, fotógrafa y reportera en Norilsk, Siberia.
http://community.livejournal.com/norilsk_photo/
Autor. Adrián J. Messina
Imágenes tomadas de la red si su autor no desea compartir su imagen será removida.






















